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¿Cuándo pueden empezar a nadar los bebés?

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¿Cuándo puede empezar mi hijo la natación? ¿Por qué llora cunado lo meto en la piscina? ¿Qué puedo hacer para que se sienta seguro en el agua? ¿Será demasiado pequeño para nadar? ¿Le gustará?

Los expertos normalmente recomiendan que los bebés empiecen a nadar hacia los seis meses, pero se les puede preparar con antelación antes de sumergirlos en una piscina. A través del baño diario podemos familiarizarlos con el hecho de estar en el agua. La natación les reportará grandes beneficios, pues es uno de los deportes más completos y accesibles para todas las edades.

LOS BENEFICIOS DE LA NATACIÓN PARA LOS BEBÉS

Estos son algunos de los beneficios que la natación puede reportar a los niños y bebés:

• La natación es una agradable actividad para hacer en familia y para muchos niños es su pasatiempo favorito, no sólo en verano, así que cuanto antes empiecen será mejor para afianzar su seguridad en el agua.

• Nadar ayuda a mejorar la coordinación y el equilibrio. Cuando los bebés están en el agua, se centran en mantener el equilibrio, de manera que cuando están fuera de la piscina, los bebés que nadan lo controlan mejor.

• Nadar ayuda a desarrollar los músculos, por lo que nuestro bebé ganará en fortaleza. También mejora sus articulaciones, fortalece su corazón y sus pulmones, además ayuda a desarrollar su cerebro.

• El tiempo que compartimos en la piscina con nuestros hijos es de calidad. Siempre nos quejamos de que estamos demasiado ocupados para hacer cosas con nuestros niños. La natación es una actividad que beneficiará no sólo la salud de los hijos sino también nos hará estar pendientes de ellos durante un periodo de tiempo en el que nuestra atención estará centrada únicamente en ellos.

• Nadar puede ayudar al bebé a dormir mejor. Aunque no es la fórmula secreta para que duerma toda la noche, el ejercicio hará que esté más cansado y soñoliento y podemos aprovecharlo para crear una rutina del sueño.

• La natación también puede mejorar su apetito. El ejercicio, el agua caliente del baño contribuyen a incrementar el apetito, y también la sed del bebé. Así que es conveniente llevar algún zumo, lácteo o algún tentempié para después de la ducha.

• Por último, nadar afianza la seguridad del bebé dentro del agua y le da confianza en sí mismo.

Hay diferentes manera de introducir al bebé en al natación, bien sea en algún cursillo en alguna piscina pública o en sesiones particulares, cualquier forma es buena para desarrollar las habilidades niño dentro del agua y mejorar su seguridad en la piscina.

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