Inicio Aguas Abiertas ¿Miedo a nadar en aguas abiertas? Como superarlo (Parte 3)

¿Miedo a nadar en aguas abiertas? Como superarlo (Parte 3)

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3º Miedo: Temor a lo desconocido.

El ambiente acogedor de tu piscina con sus paredes, sus guías, sus líneas en el fondo… hacen que sea fácil centrarse en lo que importa, es decir, tu técnica y tu ritmo.

Pero cuando nos enfrentamos a un ambiente poco familiar como el océano, el mar o un lago donde entran en juego la poca visibilidad, las bajas temperaturas, y diversas especies que nos acompañan, nuestra mente se aleja de la realidad y nos traslada a un estado de extrema alerta y ansiedad irreales.

Criaturas que acechan. Tú eres la criatura que acecha. Los peces y demás especies marinas, a excepción de las medusas, tienen más miedo de ti y del resto de nadadores que tú de ellas, y con toda seguridad, se dirigirán en dirección opuesta a la tuya.

Cuanto más rápidamente empieces a moverte y a centrarte en tu técnica tendrás menos tiempo para crear en tu mente preocupaciones inexistentes.

La visibilidad. En aguas abiertas, suele ser deficiente o inexistente, e incluso, si la visibilidad fuera buena, no encontrarás ninguna línea en la parte inferior. Sin embargo, todo esto se puede superar con un poco de práctica y concentración.

Hay tres cosas que debes tener en cuenta: la meta en el horizonte (normalmente una boya), algún punto de referencia en tierra firma (edificio, montaña, etc.) y a los nadadores que tienes delante (si no vas el primero).

Acostumbrarse a la mala visibilidad se puede practicar en la piscina también. Simplemente cierra los ojos cuando tengas la cara en el agua y ábrelos cuando gires la cabeza para respirar. Al principio será extraño pero rápidamente te acostumbrarás y puede llegar a ser cómodo.

Aclimatación al frío. Adaptarse a las bajas temperaturas del agua es fundamental. Tu cuerpo se pondrá tenso y la respiración se puede entrecortar y acelerar. Puedes superar esto realizando un buen calentamiento o sumergir la cara unos segundos antes de nadar. Tomar duchas frías antes de la prueba puede ayudar a adaptarte mentalmente y físicamente con mayor rapidez. No te preocupes, al llevar unos minutos nadando tu cuerpo entrará en calor y esta respuesta al frío irá desapareciendo.

Como siempre, cuanto más practiques, más confianza tendrás y rendirás mejor.

¿Miedo a nadar en aguas abiertas? Como superarlo (Parte 1)

¿Miedo a nadar en aguas abiertas? Como superarlo (Parte 2)

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